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Somos estudiantes de la carrera de Relaciones Internacionales de la Universidad San Ignacio de Loyola y, dentro de nuestra formación, hemos ...

domingo, 30 de noviembre de 2025

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Post Incorporado: El Gobierno de Trump toma medidas para volver a entrevistar a refugiados admitidos en EE.UU. bajo el Gobierno de Biden

 El siguiente artículo de noticias es gracias a CNN en Español. 

El Gobierno de Trump toma medidas para volver a entrevistar a refugiados admitidos en EE.UU. bajo el Gobierno de Biden

El Gobierno de Trump tomará medidas para volver a entrevistar a ciertos refugiados que fueron admitidos en Estados Unidos bajo el expresidente Joe Biden como parte de una revisión integral de sus casos, según un memorando interno y una fuente familiarizada con los planes.

La iniciativa marca un paso sin precedentes en la ofensiva migratoria del presidente Donald Trump, esta vez, apuntando a una de las poblaciones más vulnerables del mundo. Los refugiados deben demostrar que fueron perseguidos o enfrentan persecución en sus países de origen y someterse a una rigurosa verificación antes de ingresar a Estados Unidos en lo que generalmente es un proceso de varios años.

Los funcionarios de Trump han examinado minuciosamente el programa de admisión, que históricamente ha contado con apoyo bipartidista, y argumentaron que el Gobierno anterior no verificó suficientemente a las personas que ingresaron a EE.UU. Trump ha detenido en gran medida la admisión de refugiados, con la excepción limitada de sudafricanos blancos.

Se espera que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. sea el encargado del proceso de revisión y re-entrevista, según el memorando, fechado el 21 de noviembre, citando una necesidad operativa para garantizar que los refugiados no representen una amenaza para la seguridad nacional o la seguridad pública. Entre el año fiscal 2021 y el año fiscal 2025, alrededor de 235.000 refugiados ingresaron a EE.UU. tras pasar por el proceso de admisión.

CNN contactó a los departamentos de Estado y Seguridad Nacional, así como a la Casa Blanca, para obtener comentarios.

Durante años, EE.UU. superó a otros países en admisión de refugiados, permitiendo la entrada de millones al país desde la Ley de Refugiados de 1980. Pero el programa sufrió un golpe durante el primer mandato de Trump, cuando recortó el número de refugiados permitidos en EE.UU., y durante la pandemia de coronavirus, que resultó en una suspensión temporal de los reasentamientos. Biden intentó reconstruir el programa y finalmente estableció un tope anual de 125.000 admisiones.

Análisis del post:
La decisión del gobierno de Donald Trump de reentrevistar a refugiados admitidos durante la administración Biden marca un cambio drástico en la política migratoria de Estados Unidos. La medida rompe con el principio histórico del programa de refugio, el cual considera que un caso queda cerrado después de superar múltiples verificaciones. Esta revisión genera incertidumbre en personas que ya habían pasado por un proceso largo, complejo y altamente selectivo.
La noticia también revela una continuación del enfoque restrictivo de Trump hacia la migración. La iniciativa podría afectar la estabilidad de cientos de miles de refugiados, además de deteriorar la imagen de Estados Unidos como actor clave en la protección humanitaria internacional.

Referencias:
Alvarez, P., & Hansler, J. (2025, 24 de noviembre). El Gobierno de Trump toma medidas para volver a entrevistar a refugiados admitidos en EE.UU. bajo el Gobierno de Biden [cnnespanol.cnn.com]. https://cnnespanol.cnn.com/2025/11/24/eeuu/gobierno-trump-volver-a-entrevistar-refugiados-trax



martes, 18 de noviembre de 2025

Ciudades santuario frente a la política de deportaciones de Donald Trump, ¿Derechos humanos o impunidad?

Trump asumió su segundo periodo presidencial con la consigna de deportar a la mayor cantidad de inmigrantes indocumentados posibles. Para esto se recurrieron a varias técnicas, entre las que destaca, indica Jordan (2025), la captura de inmigrantes indocumentados encarcelados por infracciones menores. No obstante, a diferencia de otros países, Estados Unidos y su modelo federalista hace que el sistema penitenciario de cada Estado esté controlado por la autoridad local. Cuando las autoridades federales acuden a arrestar a estos personajes, las jurisdicciones consideradas "ciudades y Estados santuario" deciden legítimamente no entregar a la persona a menos que haya cometido un delito grave o tenga una orden de captura por un delito federal. 
Esto genera un quebrantamiento de la estrategia de deportaciones de Donald Trump, ¿Cómo proceder ante estos inconvenientes derivados del federalismo como modelo de Estado? Un Estado unitario trasladaría la fuerza pública para hacer cumplir con sus mandatos de forma obligatoria - como en Perú - sin embargo, en Estados Unidos esta no es una posibilidad.
 
 

"Lugares seguros para la migración", por Monter (2025). Destacan California, Colorado, Oregón, Nueva York e Illinois.

Esta falta de colaboración con los agentes federales se debe a muchos factores, entre los que destaca el liderazgo político de aquellos al mando de estas jurisdicciones. Y es que la mayoría de ciudades santuario son bastiones demócratas que, incluso en la elección de 2024 - donde Trump ganó por el voto popular y en todos los estados bisagra - siguen manteniéndose fieles a sus ideales progresistas.



Merino (2024). El mapa de las elecciones de Estados Unidos en 2024.

En todas estas jurisdicciones, los inmigrantes se han incorporado casi de forma plena a la comunidad estadounidense, siendo su presencia algo natural para los residentes que no los ven como una amenaza. Se crea una especie de colaboración entre inmigrantes y residentes que apunta a generar un espacio de convivencia saludable donde el respeto sea el único factor determinante para la vida en sociedad.

No obstante, todo esto supone un obstáculo para los objetivos de la administración de Donald Trump. Lo que debe ser una operación de seguridad focalizada y precisa se ha convertido en un conflicto transversal con repercusiones políticas, sociales y jurídicas. Las autoridades y movimientos de estas ciudades se han enfrascado en una lucha de voluntades donde se ha involucrado el Poder Judicial de Estados Unidos, en todos lo niveles, como una forma de controlar el poder del presidente estadounidense. Ahora, Donald Trump ha empezado a tomar otras medidas como el despliegue de la guarda nacional en estos lugares, amenazando el equilibrio federalista presente en la configuración política de Estados Unidos.

Esto nos debe llevar a pensar, ¿Qué balance existe entre los derechos humanos de los inmigrantes y la posible impunidad generada cuando se prohíbe que los agentes del orden actúen de acuerdo con los mandatos de la ley? Si bien lo que está haciendo Donald Trump parece ser una medida agresiva contra la inmigración irregular, todo lo realizado está concorde a ley. Que las leyes nunca hayan priorizado este tipo de maniobras es algo completamente distinto; Estados Unidos se ha constituido históricamente como una región relativamente segura para la migración que, aun irregular, aprecia todo tipo de ventajas en la sociedad a largo plazo, entre las que destacan las ventajas económicas de incorporar toda esta mano de obra.

Para entender mejor este conflicto, es necesario revisar el contexto histórico de las ciudades santuario. Estas políticas surgieron en los años 80, como respuesta a la llegada de refugiados centroamericanos huyendo de guerras civiles, y se consolidaron en la década de 2010 durante la administración Obama, aunque se intensificaron bajo Trump en su primer mandato. Actualmente hay más de 600 jurisdicciones santuario en todo el país, incluyendo ciudades como Chicago, Los Ángeles y San Francisco, que limitan la cooperación con ICE para priorizar la confianza comunitaria y la seguridad pública. Estas medidas no solo protegen a inmigrantes indocumentados de deportaciones por infracciones menores, sino que también fomentan que las víctimas de crímenes reporten incidentes sin temor a represalias migratorias, lo que reduce el crimen en general.

Sin embargo, la administración Trump ve estas políticas como un desafío directo a la soberanía federal. En su plan de deportaciones masivas, anunciado en su campaña de 2024 y ejecutado desde enero de 2025, se estima que más de 2 millones de inmigrantes han sido deportados o han auto-deportado en los primeros meses. Esto incluye operativos en prisiones locales, pero las ciudades santuario han resistido, generando demandas judiciales. Por ejemplo, en California, el gobernador ha declarado que no permitirá el uso de recursos estatales para deportaciones, lo que ha llevado a amenazas de recortes federales en fondos para seguridad y salud. Esta tensión ha escalado con el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades como Portland y Chicago, inicialmente justificado para proteger instalaciones federales, pero criticado por gobernadores demócratas como una violación al federalismo, según reportes de CNN (2025).

Desde la perspectiva de los derechos humanos, organizaciones como Human Rights Watch (2025) argumentan que las deportaciones masivas violan principios internacionales, separando familias y exponiendo a personas a peligros en sus países de origen, sin debido proceso adecuado. Trump, por su parte, defiende estas acciones como necesarias para la seguridad nacional, citando crímenes cometidos por inmigrantes indocumentados.

En este escenario, las ciudades santuario representan un bastión de resistencia, pero también un punto de fricción que podría erosionar el federalismo. Si Trump logra imponer su agenda mediante cortes presupuestarios o intervenciones militares, el equilibrio de poderes se vería alterado.

En conclusión, el debate entre derechos humanos e impunidad no es binario. Las políticas de Trump, aunque legales, chocan con valores de inclusión que han definido a EE.UU. Las ciudades santuario no promueven impunidad, sino que buscan un balance donde la ley federal no pisotee autonomías locales ni derechos básicos. Si se ignora el aporte económico y social de los inmigrantes, como lo resalta el Council on Foreign Relations (2025), el costo podría ser mayor para todos. Este conflicto invita a una reflexión profunda sobre qué tipo de nación se quiere construir en el siglo XXI.

Referencias bibliográficas

Council on Foreign Relations. (2024, 30 de octubre). How does immigration affect the U.S. economy? [cfr.org]. https://www.cfr.org/in-brief/how-does-immigration-affect-us-economy

Faheid, D. (2025, 15 de noviembre). Texas National Guard troops expected to leave Chicago and Portland [cnn.com]. https://www.cnn.com/2025/11/15/us/national-guard-troops-chicago-portland

Human Rights Watch. (2025, 24 de abril). 100 human rights harms in 100 days [hrw.org]. https://www.hrw.org/feature/2025/04/24/100-human-rights-harms-100-days/trump-administrations-assault-rights-united

Jordan, M. (2025, 23 de enero). ¿Qué son las ciudades santuario y por qué Trump quiere acabar con ellas? [nytimes.com]. https://www.nytimes.com/es/2025/01/23/espanol/estados-unidos/ciudades-santuario-usa.html

Merino, A. (2024, 6 de noviembre). Interactivo: El mapa de las elecciones de 2024 en Estados Unidos [elordenmundial.com]. https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/interactivo-el-mapa-de-las-elecciones-de-2024-en-estados-unidos/

Monter, J. (2025, 20 de enero). Mapa de las ciudades santuario en Estados Unidos: los refugios de los migrantes frente a Trump [elordenmundial.com]. https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/mapa-ciudades-santuario-estados-unidos-refugios-migrantes-trump/

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Post Incorporado: MAGA y migración

 El siguiente post incorporado es gracias al canal DW Documental

MAGA y Migración: el giro de Estados Unidos





Resumen: 

El documental “MAGA y migración: el giro de Estados Unidos” de DW muestra cómo el movimiento “Make America Great Again” impulsado por Donald Trump transformó la política migratoria estadounidense. A través de testimonios y análisis, revela cómo el gobierno asoció la migración irregular con amenazas a la seguridad nacional, lo que justificó la construcción del muro, la política de tolerancia cero y una visión más restrictiva del país. También expone las consecuencias humanas de estas medidas, junto con los obstáculos que enfrenta Joe Biden para modificar ese legado.

Breve análisis:

El documental evidencia el cambio ideológico que definió la gestión de Trump frente a la migración. Su discurso se centró en la defensa del territorio, dejando en segundo plano los derechos humanos. Biden, aunque prometió un enfoque más empático, ha encontrado límites políticos que le impiden romper con el modelo anterior. DW muestra que el control fronterizo funcionó más como símbolo político que como política efectiva, mientras las deportaciones y las detenciones provocaron crisis humanitarias. En conjunto, la obra permite comprender cómo la migración se ha convertido en un tema que enfrenta seguridad interna con principios humanitarios dentro de la política estadounidense.


Análisis del giro político y social

El documental muestra la reconfiguración de la percepción de la migración, puesto que MAGA al convertirse en un símbolo de identidad nacional cuya base es la idea de "recuperar la grandeza perdida", impulsa una narrativa excluyente del "otro" -el migrante-, pasando de verlo como persona con vivir el sueño americano a amenazas directas a la seguridad, economía y "pureza" cultural de Estados Unidos. 

Asimismo, se hace evidente que el discurso político particular del MAGA usa el miedo como herramienta de cohesión, consolidando la concepción de enemigo externo al migrante irregular que estaría vinculado a la delincuencia, invasión de propiedad privada y pérdida del control total. El miedo colectivo que generan este tipo de definiciones se alimenta de crisis económicas, las desigualdades sociales y sobre todo, las brechas existentes con la élites políticas. El canal DW expone la forma en que la retórica populista profundiza estas frustraciones sociales en un discurso: La culpa recae en el "otro", en quien cruza la frontera buscando sobrevivir.

Asu vez, se entiende que esto se adentra en el tejido social de manera significativa, pues, comunidades que solían definirse por su historia migrante, actualmente toman posturas contrarias a las olas de migratorias. Es por eso que las fronteras pasan de ser  solo una línea geográfica que delimita el territorio en el que gobiernan los países, sino que, se convierten en una frontera moral en donde se debaten aquellos que "pertenecen" y los que "amenazan"; lo que también expone una fractura cultural preocupante en la sociedad estadounidense, al considerar que la migración se discute desde el miedo y competencia en lugar de derechos humanos.

Por otro lado, es importante señalar que el documental realiza un contraste elevado entre lo institucional y lo íntimo, utilizando imágenes de muros, patrullas fronterizas y desiertos áridos para representar la dureza del control migratorio de Estados Unidos. De igual manera, al usar testimonios humanos intercalados con otras tomas que narran una historia personal, se logra llegar al usuario de manera empática y que el mismo pueda entender el impacto emocional y humano a los que los migrantes se enfrentan diariamente, además del fenómeno político que los pone en riesgo. 
Es pues, este tipo de documentales se construyen con el objetivo de mantener el equilibrio entre la información y la empatía, que otorga autenticidad a los relatos de los migrantes y evita, al mismo tiempo, caer en el exceso de opinión. Finalmente, podemos decir que el documental invita al usuario a realizar una reflexión profunda de quién es realmente el enemigo y qué se entiende por "el otro", buscando que prevalezca la empatía característica de la humanidad y se cuestione: ¿Qué significa realmente "hacer grande" a un país?



Referencias Bibliográficas:
DW Documental. [DW Documental]. (2025, 14 de octubre). MAGA y migración: el giro de Estados Unidos [archivo de vídeo]. https://youtu.be/-s3dklhCz1g?si=1uwOs8zIz3SY-pFK

 

martes, 4 de noviembre de 2025

Deportación a terceros países, ¿De qué trata y cómo está siendo implementado por la administración de Donald Trump?

La promesa de deportaciones masivas de Trump, una vez en el gobierno, vio como el problema era mucho más complejo en la práctica que la teoría. Lo que deberían ser operaciones focalizadas para remover a los inmigrantes indocumentados de la sociedad estadounidense hacia sus países de origen, se complicó por la falta de relaciones amistosas. Después de un periodo presidencial en donde la deportación se instauró como política de gobierno, los países estaban mucho mejor preparados para asumir los nuevos retos. Con la experiencia de por medio, estos países encontraron en la resistencia a recibir a sus ciudadanos deportados una herramienta de especial utilidad para balancear el equilibrio de poder en la región. Estados Unidos ya no podría imponer su voluntad.

Esto fue justamente lo que quiso hacer Gustavo Petro, aunque con resultados limitados. Su negativa a acoger a los inmigrantes colombianos deportados luego se transformaría en afirmativa, aunque mediante el uso de otro tipo de medios "con la finalidad de resguardar la dignidad humana de los colombianos deportados" (El País, 2025). No obstante, de forma práctica, dicho cambio en la voluntad del gobernante colombiano se debió a los mecanismos de presión política instaurados desde la administración Trump para forzar el recibimiento de estas personas. Al final, la relación entre Colombia y Estados Unidos era demasiado importante para arruinarla sobre la base de un problema de dignidad y carácter que, despojado de su sentido simbólico, carece de mayor sentido. No obstante, existen países cuyas relaciones con Estados Unidos se encuentran completamente rotas y cuyos mecanismos de presión son complemente inútiles; ¿Qué mecanismo de presión podría utilizar Estados Unidos para forzar a Cuba a recibir a sus indocumentados? Ninguno, más allá que el chantaje bélico, descartado por la administración Trump para propósitos de política migratoria. Se crea una conflicto entre lo que se desea y los medios de los que se tiene a mano para alcanzar ciertas metas. 


Un vuelo de deportación de migrantes. El Mundo (2025).

No obstante, aun con estas deficiencias, la administración Trump ha ideado la forma perfecta de alcanzar sus metas en temas migratorios sin la colaboración de los países de donde los indocumentados provienen. Así, se ha ideado la deportación a terceros países. Personas de Cuba, Jamaica, Laos y Vietnam, reporta la BBC (2025), terminan deportados en países como Suazilandia, Sudán, El Salvador o Costa Rica. Los deportados que, además, poseen un récord criminal, son mandados a las cárceles de dichos países para que sigan cumpliendo sus penas. Según indica la BBC (2025), un ciudadano cubano aparentemente ligado con la banda de los Latin Kings y condenado por varios delitos violentos, ha sido enviado a Sudán para que siga cumpliendo con su pena. Esto, claro está, en otro continente con una realidad penitenciaria completamente distinta en el acceso a "privilegios" a los que tenía acceso en Estados Unidos.

Así, Trump ha encontrado la forma ideal para continuar con sus objetivos. Los terceros países se disponer a acoger a los deportados después de haber celebrado un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos que, podemos prever, incluye una atractiva suma de dinero. Así, como nota Swissinfo (2025), la política de deportación aprecia una constante expansión de la lista de posibles destinos; Ruanda se ha visto dispuesta a negociar la acogida de estas personas, mientras que Uganda y Honduras conforman desde fines de agosto los posibles destinos de llegada.

Sudán es uno de los países a los que Trump envía deportados. Asociated Press (2025).

Esto, claramente, genera controversias que abordan la vulneración de los derechos humanos de los migrantes. Llevarlos hasta un tercer país con el que no comparten ninguna vinculación dificulta el rastreo de su ubicación y hace más difícil su reintegración en la sociedad. Los migrantes que, por ejemplo, son llevados a países en conflicto dentro del continente africano ven una clara amenaza a su vida e integridad, siendo que la sola presencia en esos lugares ya es un riesgo mismo para su seguridad. 

De producirse de forma natural (turistas o curiosos imprudentes, cuyo final no siempre termina siendo pacífico), este proceso no sería tan controvertido; no obstante, hablamos de una situación provocada por Estados Unidos y la administración Trump, más específicamente. Las consecuencias negativas de esta clase de hechos podrían ser rastreadas de vuelta hacia ellos. La falta de predictibilidad genera un clima de incertidumbre que viola todas las garantías que el principio de legalidad intenta salvaguardar, incluso para las personas que cometen delitos. Los delitos se cometen en pleno uso de la libertad como derecho porque se conocen previamente las consecuencias de los actos.  Si esto no llegase a ser posible y las consecuencias de cometer un delito en Estados Unidos se transformasen en consecuencias fuera del país, en otro continente, y bajo situaciones penosas, el sujeto deja de hacer ejercicio de su libertad. Su destino no es controlado por él mismo; las consecuencias se idean después de cometido el acto y no antes.

Lo que sí llama la atención, es el carácter disuasivo de este tipo de prácticas. Terminar en países como Sudán o Uganda por buscar vivir en Estados Unidos es un escenario probable incluso más peligroso que la travesía organizada por los migrantes para llegar por tierra a la frontera sur; ¿Vale la pena todo esto? Se preguntará el migrante que, en su país, al menos tiene la posibilidad de vivir entre los suyos y en una situación que no alcanza los niveles de violencia penosamente comunes en otros continentes. Trump sabe que el miedo puede ser un factor determinante para desincentivar esta clase de comportamientos y, por lo tanto, también lo ha incluido como parte de su política migratoria. 

Referencias utilizadas

Asociated Press (2025, 21 de mayo). Un vistazo a Sudán del Sur, donde acusan a EEUU de enviar migrantes en secreto [apnews.com]. https://apnews.com/article/eeuu-deportaciones-sudan-juez-migrantes-d9fbad71440c33737a9c56af51a1610a

BBC (2025, 16 de julio). El cubano y otros 4 migrantes que el gobierno de Trump acaba de deportar a Esuatini, la única monarquía absoluta de África [bbc.com]. https://www.bbc.com/mundo/articles/c20pyg34837o

El País (2025, 26 de enero). Petro cede ante Trump y aceptará deportaciones para evitar la imposición de aranceles [elpais.com]. https://elpais.com/america/2025-01-27/petro-cede-ante-trump-y-aceptara-deportaciones-para-evitar-la-imposicion-de-aranceles.html

Swissinfo (2024, 20 de agosto). Trump expande su política de deportación a terceros países con Honduras y Uganda, dice CBS [swissinfo.ch]. https://www.swissinfo.ch/spa/trump-expande-su-pol%C3%ADtica-de-deportaci%C3%B3n-a-terceros-pa%C3%ADses-con-honduras-y-uganda%2C-dice-cbs/89864495

El Mundo (2025, 29 de marzo). Un juez federal de EEUU suspende temporalmente las deportaciones de inmigrantes a terceros países sin posibilidad de apelación [elmundo.es]. https://www.elmundo.es/internacional/2025/03/29/67e7b5c5e85ece39308b45a2.html

miércoles, 22 de octubre de 2025

Post Incorporado

El siguiente post incorporado es gracias al canal de noticias Voz de América.

 ¿Qué ha cambiado en la política migratoria de EEUU con Trump y qué sigue en curso?

La inmigración está al centro de las políticas de la nueva administración del presidente Donald Trump en EEUU. ¿Cuáles son los cambios y que se espera para el futuro en este sentido para el país y la región?

En su primera semana en el cargo, el presidente Donald Trump firmó 10 decretos sobre inmigración y emitió una serie de órdenes ejecutivas para cumplir sus promesas sobre deportaciones masivas y seguridad fronteriza.

Algunas acciones se notaron de inmediato. Otras enfrentan recursos legales. Algunas pueden tardar años en materializarse, si es que llegan a hacerlo, pero han despertado el miedo en las comunidades de inmigrantes.

Gran parte de lo que Trump pueda llegar a hacer dependerá del dinero. Se espera que el Congreso estudie pronto un respaldo adicional. Trump podría usar poderes de emergencia para recurrir al Departamento de Defensa, como hizo para el muro fronterizo en su primer mandato.

A continuación, un vistazo a cómo ha cambiado hasta ahora la política migratoria estadounidense con Trump y lo que aún no ha ocurrido:

Arresto de migrantes

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) dijo que efectuó un promedio de 710 arrestos diarios entre el jueves y el lunes, frente al promedio diario de 311 en un período de 12 meses hasta el pasado septiembre durante la presidencia de Joe Biden. Si esa tasa se mantiene, superaría el récord previo del ICE, que se estableció con Barack Obama en la Casa Blanca, con un promedio de 636 en 2013.

Los números se dispararon desde del domingo e incluyeron operaciones muy publicitadas como las que se llevaron a cabo en Atlanta, Dallas y, sobre todo, en Chicago.

El gobierno de Trump ha destacado la participación de otras agencias en las operaciones del ICE, a diferencia de lo que ocurría con su predecesor. Colaboraron el FBI, la Administración de Control de Drogas y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos —todas dependientes del Departamento de Justicia—, así como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, que incluye a la Patrulla Fronteriza y depende de Seguridad Nacional.

Emile Bove, el fiscal general adjunto interino, supervisó los arrestos en Chicago el domingo como una señal de la creciente implicación del Departamento de Justicia.

Trump amplió las prioridades de detención a cualquier persona que esté en el país sin la documentación pertinente, no solo a aquellas con condenas penales, amenazas a la seguridad pública o nacional y migrantes detenidos en la frontera. Algunos apuntaron que esto era ya habitual para el ICE, al menos hasta ahora.

“No hay nada único en ello”, dijo Andrew Arthur, un exjuez de inmigración y miembro del Centro de Estudios de Inmigración, un grupo de investigación y defensa partidario de restringir la inmigración.

Espera más medidas de este tipo en las próximas semanas y cree que el Congreso aprobará fondos para habilitar hasta 80.000 camas, casi el doble de la cifra actual. El ICE necesita el espacio para retener a las personas mientras se desarrolla cualquier procedimiento legal y organiza las deportaciones.

Deportaciones

El ICE no ha dicho a cuántas personas deportó desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, pero el gobierno ha hecho hincapié en los vuelos de expulsión, incluyendo el uso de aviones militares.

Con Biden, la agencia deportó a más de 270.000 personas en un período de 12 meses hasta septiembre. Fue el dato anual más alto en una década, impulsado por el incremento de los vuelos de deportación, para los que no se emplearon aviones militares.

En un episodio que puede indicar una diplomacia más agresiva hacia los gobiernos que resistan o nieguen a recibir a sus ciudadanos, Trump dijo el domingo que elevaría los aranceles a Colombia en un 25 % después de que su presidente, Gustavo Petro, se negó a permitir el aterrizaje de dos aviones militares con deportados. Trump pausó las medidas arancelarias cuando su homólogo cedió.

Un avión de transporte militar C-27 aterrizó el lunes en Guatemala con 80 deportados a bordo, esposados y con grilletes. “Es mi primer intento del año y no sé si lo intentaré de nuevo porque es difícil”, dijo Jacobo Dueñas, de 38 años, quien fue arrestado el viernes en la frontera de Texas.

El nuevo gobierno estadounidense facilitó que el ICE lleve a cabo las deportaciones sin que los afectados comparezcan ante un juez de inmigración al ampliar la autorización de “expulsión acelerada" a nivel nacional para cualquier persona en el país hasta dos años. La Unión Americana de Libertades Civiles recurrió las deportaciones rápidas ante los tribunales.

Algunas medidas podrían tener gran impacto que aún no se han visto a gran escala

El gobierno federal eliminó una política que impedía las detenciones en “lugares sensibles”, incluyendo escuelas, hospitales y lugares de culto. Dijo que se podrá deportar a quienes ingresaron al país de forma legal con un permiso, una autoridad presidencial que Biden usó más que ningún otro presidente.

También amenazó con castigar las jurisdicciones “santuario” que limitan la cooperación con las autoridades federales de inmigración.

Control de fronteras

Trump puso fin al uso de una aplicación fronteriza que permitía que los migrantes entrasen al país con permisos de dos años que les daban la posibilidad de trabajar, lo que canceló decenas de miles de citas agendadas hasta principios de febrero de personas que esperaban en México. Casi un millón de personas ingresaron a Estados Unidos por los pasos terrestres con México utilizando CBP One.

El presidente eliminó también una política que permitió que más de 500.000 ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela volaran al país con permisos de dos años si tenían un patrocinador financiero.

Otras acciones tardarán más tiempo en desarrollarse. Trump consiguió la aprobación de México para reinstaurar una política distintiva de su primer mandato, “Permanecer en México”, que exige que los solicitantes de asilo esperen en el país vecino sus citas para comparecer ante los tribunales migratorios estadounidenses.

El Pentágono comenzó a desplegar 1.500 tropas en activo en la frontera la semana pasada, pero no estaba claro si dejarán de realizar las labores de apoyo que han desempeñado con los distintos mandatarios desde George W. Bush, incluyendo vigilancia terrestre y aérea, construcción de barreras y reparación de vehículos.

Una ley de 1878 prohíbe la participación militar en la aplicación de la ley civil, pero Trump y sus asesores han apuntado que podría invocar facultades de épocas de guerra. El presidente dijo en su orden que el Departamento de Defensa puede ayudar en la detención y el transporte.

Análisis del post:

El artículo escrito por Voz en América nos da a entender la política migratoria de la administración Trump en 2025, la cual se caracteriza por una fuerte reducción de la entrada y permanencia de migrantes y refugiados en Estados Unidos. Se han incrementado considerablemente tanto las deportaciones como los arrestos, ampliando las prioridades para detener a cualquier persona sin documentos, con apoyo de varias agencias. Se eliminó la protección en lugares sensibles y se reinstauró la política de "Permanecer en México" para solicitantes de asilo. Además, se suspendió la admisión de refugiados y se cerraron muchas vías legales de migración, bajo el argumento de mantener la seguridad nacional y proteger el empleo para ciudadanos estadounidenses. Estas medidas han generado incertidumbre, afectado a comunidades migrantes, y tienen un impacto negativo en el crecimiento económico y en la región. Muchas acciones están siendo impugnadas en tribunales, pero el rumbo restrictivo permanece firme.

Referencias bibliográficas:
Associated Press. (2025, 28 de enero).  ¿Qué ha cambiado en la política migratoria de EEUU con Trump y qué sigue en curso? [vozdeamerica.com]. https://www.vozdeamerica.com/a/cambios-politica-migratoria-de-eeuu-con-trump-y-que-sigue-/7952819.html


Podcasts

Para poder entender mucho más las dos administraciones de los últimos dos presidentes de Estados Unidos, compartimos los siguientes podcasts sobre este tema. 

Podcast 1: Las políticas de Trump: entre la inmigración y el impacto global


Podcast 2: Biden’s border orders



Referencias Bibliográficas:
Oppenheimer, A. (Anfitrión). (2017-presente). Las políticas de Trump: entre la inmigración y el impacto global [Audio Podcast]. Spotify. https://open.spotify.com/episode/4QZtegCcIzcLFRIzHu6lhP?si=h483mUgqT5i8zsOX_7vtDw
Rameswaram, S. (Anfitrión). (2018-presente). Biden’s border orders [Audio Podcast]. Spotify. https://open.spotify.com/episode/1tj4tWfXDDcAlnTiZEB8xx?si=i339nVaBR5KnycU0fqy7ew






lunes, 20 de octubre de 2025

5 Minutos de Análisis: La Dureza es Bipartidista: Comparando las Tácticas de Deportación de la Era Trump y Biden.

Para cerrar nuestra serie sobre las políticas migratorias de Estados Unidos, presentamos este análisis de FRANCE 24 que aborda la faceta más dura de la gestión fronteriza: las redadas y las deportaciones. Este audio es crucial para nuestro objetivo comparativo, ya que pone en perspectiva la retórica de la deportación masiva de Donald Trump dirigida a sembrar miedo frente a las cifras y tácticas de su primera administración. A través de este análisis de 5 minutos, entenderemos que la dureza migratoria es una característica estructural de la política estadounidense, obligando a las administraciones (incluida la de Biden) a aplicar medidas contundentes que, aunque distintas en el discurso, persiguen el mismo fin de control territorial.

Redadas en EE. UU: ¿política de Estado contra los migrantes? 



Referencias bibliográficas:

FRANCE 24. [FRANCE 24 Español]. (2025, 17 de junio). Redadas en EE. UU.: ¿política de Estado contra los migrantes? [archivo de vídeo]. https://youtu.be/saOlhtoTlZ4?si=WrVQ55A8qx2tpr7I



Deportar para negociar: cómo EE. UU. convirtió la migración en diplomacia regional

Durante la última década, la política migratoria estadounidense ha trascendido el ámbito interno para convertirse en un instrumento de política exterior. Tanto en el primer mandato de Joe Biden (2021-2024) y la actual gestión de gobierno del segundo mandato de Donald Trump, las deportaciones y medidas de control fronterizo no solo respondieron a la gestión del orden interno, sino también a estrategias de negociación con México y los países del Triángulo Norte de Centroamérica. En ambos casos, la prioridad fue externalizar la frontera estadounidense, trasladando hacia el sur la responsabilidad del control migratorio.

Biden apuesta por la diplomacia internacional para gestionar la migración frontera EEUU-México. Cortesía de imagen: Infobae, 2024

La deportación como acto en la lógica de seguridad nacional estadounidensa

Cada deportación es una escenificación del poder soberano. En la lógica de la seguridad nacional, el Estado norteamericano demuestra su capacidad de decidir quién pertenece y quién no al territorio, pero al mismo tiempo envía un mensaje político hacia el exterior. Al deportar masivamente a ciudadanos de América Central, México o el Caribe, Washington reafirma una narrativa de control frente a la crisis migratoria, reforzando la imagen de un Estado que, aunque cuestionado, mantiene el monopolio de la frontera. En ese sentido, De Genova (2024) menciona que esta logica transforma la política migratoria en un acto diplomático, donde la visibilidad del castigo opera como instrumento de disuasión regional.

Por otro lado, la diplomacia migratoria estadounidense se sustenta en la vulnerabilidad estructural de los migrantes. Las personas deportadas encarnan las consecuencias materiales de los acuerdos bilaterales entre Washington y los gobiernos del sur global, pues, a través de mecanismos de cooperación, ya sean programas de asistencia, fondos de seguridad o presiones comerciales, Estados Unidos condiciona el grado de colaboración migratoria de sus socios. En ese sentido, para FitzGerald & Arar (2018), la deportación adquiere una función transaccional donde el sufrimiento humano se convierte en un lenguaje diplomático, donde la capacidad de detener o recibir migrantes define el valor geopolítico de un país. México, Guatemala y Honduras no solo son territorios de tránsito, sino también zonas de contención negociada.

Biden y la diplomacia del equilibrio (2021–2024)

Biden opta por la diplomacia para gestionar la migración en frontera con México. Cortesía de imagen: The Dallas Morning News, 2023

La administración Biden heredó un sistema migratorio en crisis, marcado por la saturación en la frontera sur y la desconfianza de sus socios regionales. Lejos de revertirlo, optó por reconfigurarlo en términos cooperativos, buscando equilibrar las presiones internas y las demandas internacionales. A través de mecanismos como el Los Angeles Declaration on Migration and Protection (2022), la Casa Blanca promovió un enfoque de responsabilidad compartida que trasladó parte del control fronterizo a México y Centroamérica (Migration Policy Institute, 2024).

Sin embargo, ese giro diplomático no implicó una reducción en las expulsiones. Por el contrario, el gobierno incrementó los retornos voluntarios y las deportaciones discrecionales negociadas bilateralmente, garantizando la colaboración de países receptores a cambio de asistencia económica o alivios de visado. De esta forma, Biden transformó la deportación en una herramienta de diplomacia pragmática, legitimada bajo un discurso de cooperación humanitaria pero sostenida por la lógica de la contención.

En la práctica, esta política permitió mantener la estabilidad regional y responder a las presiones del Congreso, aunque consolidó una dependencia estructural de los países del sur respecto al financiamiento estadounidense.

Trump y la estrategia migratoria como legitimidad soberana

Deportaciones masivas de Trump desatan conflictos diplomáticos en América Latina. Cortesía de imagen: France 24, 2025

El retorno de Donald Trump a la presidencia marcó una ruptura discursiva, no necesariamente estructural. Desde enero de 2025, su administración ha convertido la deportación en una muestra de autoridad interna y un mensaje de fuerza hacia el exterior. Por ejemplo, la firma de la orden Protecting the American People Against Invasion (The White House, 2025) inauguró un ciclo de hipervisibilidad de la coerción estatal, reforzado por transmisiones mediáticas de operativos de ICE y conferencias en las que se presentan las cifras de deportaciones como éxitos nacionales.

A diferencia del pragmatismo negociador de Biden, Trump utiliza las deportaciones como demostración de poder soberano, subordinando la cooperación internacional a la obediencia. La retórica de invasión y limpieza administrativa ha reactivado tensiones diplomáticas con México y organismos internacionales, pero también ha generado réditos políticos en el frente interno, fortaleciendo su imagen de líder implacable.

Medidas establecidas por Donald Trump en materia migratoria

Fecha

Medida

Descripción 

20 de enero, 2025

Protecting the American People

Restablece la tolerancia cero,

prioriza la detención y

remoción inmediata 

2 de febrero, 2025

Directiva ICE-01-25

Amplia cooperación entre

ICE y autoridades locales,

incluyendo la policía estatal

15 de marzo, 2025

Orden de expansión de

centros de detención 

Autoriza construcción y

reapertura de instalaciones

en Texas y Arizona. 

1 de abril, 2025

Memorando de cooperación

con México

Establece nuevos protocolos

de recepción de deportados

y vigilancia conjunta en

frontera

13 de junio, 2025

Informe de “100 días de

cumplimiento récord”

Presenta aumento de arrestos

y remociones, justifica

eficacia del nuevo modelo


Referencias bibliográficas

The Washington Post. (2025, 19 de octubre). Investigations on ICE detention conditions and heat risks [washingtonpost.com]. https://www.washingtonpost.com/climate-environment/interactive/2025/ice-detention-extreme-heat/

The White House. (2025, 20 de enero). Protecting the American People Against Invasion (Executive Order) [whitehouse.gov]. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/01/protecting-the-american-people-against-invasion/

U.S. Immigration and Customs Enforcement. (2025, 13 de junio). 100 days: record-breaking immigration enforcement in the U.S. interior [ice.gov]. https://www.ice.gov/news/releases/100-days-record-breaking-immigration-enforcement-us-interior


viernes, 3 de octubre de 2025

Deportaciones en Estados Unidos: El contraste entre Trump y Biden

La política migratoria de Estados Unidos ha estado recientemente marcada por políticas de deportación. Lo que antes era un procedimiento de remoción extrema, durante el primer gobierno de Trump se gestionó de forma generalizada para combatir la migración ilegal. Esto marcó la pauta para el uso del mismo recurso por el gobierno de Biden, convirtiendo la expulsión de inmigrantes en una herramienta central para el abordaje del problema de migración irregular. No obstante, los enfoques utilizados por ambos gobiernos muestran diferencias basadas en el contexto ideológico, las cuales pasaremos a revisar a continuación.

Trump: Deportaciones masivas y cero tolerancia

Fuente BBC, 2024

El gobierno de Trump adoptó una política de cero tolerancia con la inmigración irregular. A inicios de su gobierno se ampliaron las categorías de inmigrantes sujetos a deportación, restringidas únicamente a casos de seguridad nacional en el gobierno de Barack Obama (Chishti et al., 2017). Sobre este nuevo margo, cualquier indocumentado podría ser considerado prioritario para deportación, incluso aquellos que se habían podido integrar relativamente bien en la comunidad, sin cometer crímenes y contribuyendo con la economía local.

Trump estableció medidas extremas como la separación de familias en la frontera y la implementación del programa Quédate en México, que obligaba a los migrantes a esperar la resolución de su estatus migratorio en el país al sur de la frontera-. También se implementaron programa como el Secure Communities, que permitía que la policía local trabaje conjuntamente con los agentes de ICE, priorizando la entrega de migrantes indocumentados a estas fuerzas del orden especializadas.

A pesar de la agresiva retórica de Trump, indica BBC (2024), los números no alcanzaron niveles históricos. Para 2019 reportaron 267,000 deportaciones, aproximadamente, número por debajo de los picos de deportación registrados durante la administración de Obama en 2012.

Biden: Selección en las prioridades, pero cifras récord

Biden, al asumir el cargo, prometió una política migratoria más ordenada y humana, priorizando tres categorías para las deportaciones: amenazas a la seguridad nacional, migrantes que cruzaron la frontera recientemente de manera irregular y delincuentes graves (Sigmon, 2024).

Se puso fin a las redadas en lugares de trabajo, popularizadas por el gobierno de Trump, reduciendo la cooperación con autoridades locales en materia de detenciones. Así, Biden centraba sus esfuerzos en tres categorías clave, flexibilizando la persecución de migrantesque no cumplan con dichas características.

No obstante, la hoja de ruta de Trump ya estaba trazada. El aumento sin precedentes de migración irregular llevó a Biden a mantener la orden sanitaria Title 42, fruto de la pandemia, hasta mayo de 2023. Así, millones de migrantes fueron expulsados sin considerarse sus solicitudes de asilo.

Los datos muestran que Biden ha deportado más migrantes que Trump en su primer mandato. Para el año 2024, ICE registró 271,000 deportaciones, siendo el 82% de estas ocurridas en la frontera (BBC, 2024). Trump se centró en expulsar migrantes del interior del país, mientras que Biden priorizó acabar con la migración ilegal en la frontera. Todo esto fruto de las circunstancias; las cifras récord en solicitudes de asilo llevaron a Biden a tomar decisiones que aliviaran la presión, evitando su colapso.

Diplomacia y cooperación internacional

Otro aspecto de la administración de Biden ha sido el fortalecimiento de la cooperación internacional. ICE reportó que más países aceptaron recibir a sus deportados, incluidos países de África y Asia que anteriormente se habrían negado. México, por su parte, colaboró con los esfuerzos de la administración de Biden, implementando medidas más extremas dentro de su propio territorio, todo ello para cortar el flujo de migrantes hacia el norte.

                                                               Fuente El País, 2024

También se implementaron herramientas tecnológicas, como el CBP One, para canalizar la migración hacia vías legales. Esta habilitaba a los migrantes a programar citas en los puertos de entrada. En junio de 2024, Biden firmó una orden ejecutiva que restringió el acceso al asilo; así, se provocó una caída del 70% de personas liberadas por la Patrulla Fronteriza mientras esperaban audiencias de inmigración. Biden

 Dos modelos, puestos frente a frente

PRIMER GOBIERNO DE TRUMP

BIDEN

Deportación masiva y generalizada, incluyendo migrantes sin antecedentes criminales. Presencia de ICE en comunidades.

Deportación selectiva y focalizada, priorizando recién llegados y criminales. Terminó ejecutando más expulsiones debido al aumento de cruces en la frontera.

De todo esto se puede apreciar que las cifras y el discurso político no siempre coinciden. Trump, durante su gobierno, prometió la operación de deportación más grande de la historia, pero sus números se vieron superados por los de Biden. El principal efecto que tuvo la política de Trump fue retórico, instando a toda la comunidad estadounidense a combatir una especie de enemigo inmiscuido dentro del país, sobre el cual se debía operacionalizar todos los esfuerzos del Estado, en todos sus niveles. Biden, por otra parte, tuvo un discurso más conciliador, enfocado a atender las preocupaciones de su masa votante. No obstante, la fuerza de las circunstancias lo obligaron a realizar acciones cuyos resultados influyeron incluso de forma más grande que las acciones de Trump.

Referencias 

Sigmon, E. (2024, 26 de junio). De la campaña a la práctica: síntesis de la política de inmigración del presidente Biden. Real Instituto Elcano. https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/de-la-campana-a-la-practica-sintesis-de-la-politica-de-inmigracion-del-presidente-biden/

Chishti, M., Pierce, S., & Bolter, J. (2017, 26 de enero). The Obama record on deportations: Deporter in Chief or Not? Migration Policy Institute. https://www.migrationpolicy.org/article/obama-record-deportations-deporter-chief-or-not

BBC. (2024, 20 de diciembre). US deportations under Biden surpass Trump’s record. BBC News. https://www.bbc.com/news/articles/c36e41dx425o

El País. (2024, 11 de octubre). ¿Cómo funciona CBP One? La aplicación con la que más de 800.000 inmigrantes han ingresado legalmente a Estados Unidos. El País. https://elpais.com/us/2024-10-11/como-funciona-cbp-one-la-aplicacion-con-la-que-mas-de-800000-inmigrantes-han-ingresado-legalmente-a-estados-unidos.html