https://drive.google.com/file/d/1pH5AjLxB2XzKHiss7KMX8OPkqoMDYcuS/view?usp=sharing
Somos estudiantes de la carrera de Relaciones Internacionales de la Universidad San Ignacio de Loyola y, dentro de nuestra formación, hemos ...
El siguiente artículo de noticias es gracias a CNN en Español.
Para entender mejor este conflicto, es necesario revisar el contexto histórico de las ciudades santuario. Estas políticas surgieron en los años 80, como respuesta a la llegada de refugiados centroamericanos huyendo de guerras civiles, y se consolidaron en la década de 2010 durante la administración Obama, aunque se intensificaron bajo Trump en su primer mandato. Actualmente hay más de 600 jurisdicciones santuario en todo el país, incluyendo ciudades como Chicago, Los Ángeles y San Francisco, que limitan la cooperación con ICE para priorizar la confianza comunitaria y la seguridad pública. Estas medidas no solo protegen a inmigrantes indocumentados de deportaciones por infracciones menores, sino que también fomentan que las víctimas de crímenes reporten incidentes sin temor a represalias migratorias, lo que reduce el crimen en general.
Sin embargo, la administración Trump ve estas políticas como un desafío directo a la soberanía federal. En su plan de deportaciones masivas, anunciado en su campaña de 2024 y ejecutado desde enero de 2025, se estima que más de 2 millones de inmigrantes han sido deportados o han auto-deportado en los primeros meses. Esto incluye operativos en prisiones locales, pero las ciudades santuario han resistido, generando demandas judiciales. Por ejemplo, en California, el gobernador ha declarado que no permitirá el uso de recursos estatales para deportaciones, lo que ha llevado a amenazas de recortes federales en fondos para seguridad y salud. Esta tensión ha escalado con el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades como Portland y Chicago, inicialmente justificado para proteger instalaciones federales, pero criticado por gobernadores demócratas como una violación al federalismo, según reportes de CNN (2025).
Desde la perspectiva de los derechos humanos, organizaciones como Human Rights Watch (2025) argumentan que las deportaciones masivas violan principios internacionales, separando familias y exponiendo a personas a peligros en sus países de origen, sin debido proceso adecuado. Trump, por su parte, defiende estas acciones como necesarias para la seguridad nacional, citando crímenes cometidos por inmigrantes indocumentados.
En este escenario, las ciudades santuario representan un bastión de resistencia, pero también un punto de fricción que podría erosionar el federalismo. Si Trump logra imponer su agenda mediante cortes presupuestarios o intervenciones militares, el equilibrio de poderes se vería alterado.
En conclusión, el debate entre derechos humanos e impunidad no es binario. Las políticas de Trump, aunque legales, chocan con valores de inclusión que han definido a EE.UU. Las ciudades santuario no promueven impunidad, sino que buscan un balance donde la ley federal no pisotee autonomías locales ni derechos básicos. Si se ignora el aporte económico y social de los inmigrantes, como lo resalta el Council on Foreign Relations (2025), el costo podría ser mayor para todos. Este conflicto invita a una reflexión profunda sobre qué tipo de nación se quiere construir en el siglo XXI.
Referencias bibliográficas
Council on Foreign Relations. (2024, 30 de octubre). How does immigration affect the U.S. economy? [cfr.org]. https://www.cfr.org/in-brief/how-does-immigration-affect-us-economy
Faheid, D. (2025, 15 de noviembre). Texas National Guard troops expected to leave Chicago and Portland [cnn.com]. https://www.cnn.com/2025/11/15/us/national-guard-troops-chicago-portland
Human Rights Watch. (2025, 24 de abril). 100 human rights harms in 100 days [hrw.org]. https://www.hrw.org/feature/2025/04/24/100-human-rights-harms-100-days/trump-administrations-assault-rights-united
Jordan, M. (2025, 23 de enero). ¿Qué son las ciudades santuario y por qué Trump quiere acabar con ellas? [nytimes.com]. https://www.nytimes.com/es/2025/01/23/espanol/estados-unidos/ciudades-santuario-usa.html
Merino, A. (2024, 6 de noviembre). Interactivo: El mapa de las elecciones de 2024 en Estados Unidos [elordenmundial.com]. https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/interactivo-el-mapa-de-las-elecciones-de-2024-en-estados-unidos/
Monter, J. (2025, 20 de enero). Mapa de las ciudades santuario en Estados Unidos: los refugios de los migrantes frente a Trump [elordenmundial.com]. https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/mapa-ciudades-santuario-estados-unidos-refugios-migrantes-trump/
El siguiente post incorporado es gracias al canal DW Documental
MAGA y Migración: el giro de Estados Unidos
El documental “MAGA y migración: el giro de Estados Unidos” de DW muestra cómo el movimiento “Make America Great Again” impulsado por Donald Trump transformó la política migratoria estadounidense. A través de testimonios y análisis, revela cómo el gobierno asoció la migración irregular con amenazas a la seguridad nacional, lo que justificó la construcción del muro, la política de tolerancia cero y una visión más restrictiva del país. También expone las consecuencias humanas de estas medidas, junto con los obstáculos que enfrenta Joe Biden para modificar ese legado.
El documental evidencia el cambio ideológico que definió la gestión de Trump frente a la migración. Su discurso se centró en la defensa del territorio, dejando en segundo plano los derechos humanos. Biden, aunque prometió un enfoque más empático, ha encontrado límites políticos que le impiden romper con el modelo anterior. DW muestra que el control fronterizo funcionó más como símbolo político que como política efectiva, mientras las deportaciones y las detenciones provocaron crisis humanitarias. En conjunto, la obra permite comprender cómo la migración se ha convertido en un tema que enfrenta seguridad interna con principios humanitarios dentro de la política estadounidense.
El documental muestra la reconfiguración de la percepción de la migración, puesto que MAGA al convertirse en un símbolo de identidad nacional cuya base es la idea de "recuperar la grandeza perdida", impulsa una narrativa excluyente del "otro" -el migrante-, pasando de verlo como persona con vivir el sueño americano a amenazas directas a la seguridad, economía y "pureza" cultural de Estados Unidos.
Asimismo, se hace evidente que el discurso político particular del MAGA usa el miedo como herramienta de cohesión, consolidando la concepción de enemigo externo al migrante irregular que estaría vinculado a la delincuencia, invasión de propiedad privada y pérdida del control total. El miedo colectivo que generan este tipo de definiciones se alimenta de crisis económicas, las desigualdades sociales y sobre todo, las brechas existentes con la élites políticas. El canal DW expone la forma en que la retórica populista profundiza estas frustraciones sociales en un discurso: La culpa recae en el "otro", en quien cruza la frontera buscando sobrevivir.
Asu vez, se entiende que esto se adentra en el tejido social de manera significativa, pues, comunidades que solían definirse por su historia migrante, actualmente toman posturas contrarias a las olas de migratorias. Es por eso que las fronteras pasan de ser solo una línea geográfica que delimita el territorio en el que gobiernan los países, sino que, se convierten en una frontera moral en donde se debaten aquellos que "pertenecen" y los que "amenazan"; lo que también expone una fractura cultural preocupante en la sociedad estadounidense, al considerar que la migración se discute desde el miedo y competencia en lugar de derechos humanos.
Por otro lado, es importante señalar que el documental realiza un contraste elevado entre lo institucional y lo íntimo, utilizando imágenes de muros, patrullas fronterizas y desiertos áridos para representar la dureza del control migratorio de Estados Unidos. De igual manera, al usar testimonios humanos intercalados con otras tomas que narran una historia personal, se logra llegar al usuario de manera empática y que el mismo pueda entender el impacto emocional y humano a los que los migrantes se enfrentan diariamente, además del fenómeno político que los pone en riesgo.
Es pues, este tipo de documentales se construyen con el objetivo de mantener el equilibrio entre la información y la empatía, que otorga autenticidad a los relatos de los migrantes y evita, al mismo tiempo, caer en el exceso de opinión. Finalmente, podemos decir que el documental invita al usuario a realizar una reflexión profunda de quién es realmente el enemigo y qué se entiende por "el otro", buscando que prevalezca la empatía característica de la humanidad y se cuestione: ¿Qué significa realmente "hacer grande" a un país?
Asociated Press (2025, 21 de mayo). Un vistazo a Sudán del Sur, donde acusan a EEUU de enviar migrantes en secreto [apnews.com]. https://apnews.com/article/eeuu-deportaciones-sudan-juez-migrantes-d9fbad71440c33737a9c56af51a1610a
BBC (2025, 16 de julio). El cubano y otros 4 migrantes que el gobierno de Trump acaba de deportar a Esuatini, la única monarquía absoluta de África [bbc.com]. https://www.bbc.com/mundo/articles/c20pyg34837o
El País (2025, 26 de enero). Petro cede ante Trump y aceptará deportaciones para evitar la imposición de aranceles [elpais.com]. https://elpais.com/america/2025-01-27/petro-cede-ante-trump-y-aceptara-deportaciones-para-evitar-la-imposicion-de-aranceles.html
Swissinfo (2024, 20 de agosto). Trump expande su política de deportación a terceros países con Honduras y Uganda, dice CBS [swissinfo.ch]. https://www.swissinfo.ch/spa/trump-expande-su-pol%C3%ADtica-de-deportaci%C3%B3n-a-terceros-pa%C3%ADses-con-honduras-y-uganda%2C-dice-cbs/89864495
El Mundo (2025, 29 de marzo). Un juez federal de EEUU suspende temporalmente las deportaciones de inmigrantes a terceros países sin posibilidad de apelación [elmundo.es]. https://www.elmundo.es/internacional/2025/03/29/67e7b5c5e85ece39308b45a2.html
La inmigración está al centro de las políticas de la nueva administración del presidente Donald Trump en EEUU. ¿Cuáles son los cambios y que se espera para el futuro en este sentido para el país y la región?
En su primera semana en el cargo, el presidente Donald Trump firmó 10 decretos sobre inmigración y emitió una serie de órdenes ejecutivas para cumplir sus promesas sobre deportaciones masivas y seguridad fronteriza.
Algunas acciones se notaron de inmediato. Otras enfrentan recursos legales. Algunas pueden tardar años en materializarse, si es que llegan a hacerlo, pero han despertado el miedo en las comunidades de inmigrantes.
Gran parte de lo que Trump pueda llegar a hacer dependerá del dinero. Se espera que el Congreso estudie pronto un respaldo adicional. Trump podría usar poderes de emergencia para recurrir al Departamento de Defensa, como hizo para el muro fronterizo en su primer mandato.
A continuación, un vistazo a cómo ha cambiado hasta ahora la política migratoria estadounidense con Trump y lo que aún no ha ocurrido:
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) dijo que efectuó un promedio de 710 arrestos diarios entre el jueves y el lunes, frente al promedio diario de 311 en un período de 12 meses hasta el pasado septiembre durante la presidencia de Joe Biden. Si esa tasa se mantiene, superaría el récord previo del ICE, que se estableció con Barack Obama en la Casa Blanca, con un promedio de 636 en 2013.
Los números se dispararon desde del domingo e incluyeron operaciones muy publicitadas como las que se llevaron a cabo en Atlanta, Dallas y, sobre todo, en Chicago.
El gobierno de Trump ha destacado la participación de otras agencias en las operaciones del ICE, a diferencia de lo que ocurría con su predecesor. Colaboraron el FBI, la Administración de Control de Drogas y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos —todas dependientes del Departamento de Justicia—, así como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, que incluye a la Patrulla Fronteriza y depende de Seguridad Nacional.
Emile Bove, el fiscal general adjunto interino, supervisó los arrestos en Chicago el domingo como una señal de la creciente implicación del Departamento de Justicia.
Trump amplió las prioridades de detención a cualquier persona que esté en el país sin la documentación pertinente, no solo a aquellas con condenas penales, amenazas a la seguridad pública o nacional y migrantes detenidos en la frontera. Algunos apuntaron que esto era ya habitual para el ICE, al menos hasta ahora.
“No hay nada único en ello”, dijo Andrew Arthur, un exjuez de inmigración y miembro del Centro de Estudios de Inmigración, un grupo de investigación y defensa partidario de restringir la inmigración.
Espera más medidas de este tipo en las próximas semanas y cree que el Congreso aprobará fondos para habilitar hasta 80.000 camas, casi el doble de la cifra actual. El ICE necesita el espacio para retener a las personas mientras se desarrolla cualquier procedimiento legal y organiza las deportaciones.
El ICE no ha dicho a cuántas personas deportó desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, pero el gobierno ha hecho hincapié en los vuelos de expulsión, incluyendo el uso de aviones militares.
Con Biden, la agencia deportó a más de 270.000 personas en un período de 12 meses hasta septiembre. Fue el dato anual más alto en una década, impulsado por el incremento de los vuelos de deportación, para los que no se emplearon aviones militares.
En un episodio que puede indicar una diplomacia más agresiva hacia los gobiernos que resistan o nieguen a recibir a sus ciudadanos, Trump dijo el domingo que elevaría los aranceles a Colombia en un 25 % después de que su presidente, Gustavo Petro, se negó a permitir el aterrizaje de dos aviones militares con deportados. Trump pausó las medidas arancelarias cuando su homólogo cedió.
Un avión de transporte militar C-27 aterrizó el lunes en Guatemala con 80 deportados a bordo, esposados y con grilletes. “Es mi primer intento del año y no sé si lo intentaré de nuevo porque es difícil”, dijo Jacobo Dueñas, de 38 años, quien fue arrestado el viernes en la frontera de Texas.
El nuevo gobierno estadounidense facilitó que el ICE lleve a cabo las deportaciones sin que los afectados comparezcan ante un juez de inmigración al ampliar la autorización de “expulsión acelerada" a nivel nacional para cualquier persona en el país hasta dos años. La Unión Americana de Libertades Civiles recurrió las deportaciones rápidas ante los tribunales.
El gobierno federal eliminó una política que impedía las detenciones en “lugares sensibles”, incluyendo escuelas, hospitales y lugares de culto. Dijo que se podrá deportar a quienes ingresaron al país de forma legal con un permiso, una autoridad presidencial que Biden usó más que ningún otro presidente.
También amenazó con castigar las jurisdicciones “santuario” que limitan la cooperación con las autoridades federales de inmigración.
Trump puso fin al uso de una aplicación fronteriza que permitía que los migrantes entrasen al país con permisos de dos años que les daban la posibilidad de trabajar, lo que canceló decenas de miles de citas agendadas hasta principios de febrero de personas que esperaban en México. Casi un millón de personas ingresaron a Estados Unidos por los pasos terrestres con México utilizando CBP One.
El presidente eliminó también una política que permitió que más de 500.000 ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela volaran al país con permisos de dos años si tenían un patrocinador financiero.
Otras acciones tardarán más tiempo en desarrollarse. Trump consiguió la aprobación de México para reinstaurar una política distintiva de su primer mandato, “Permanecer en México”, que exige que los solicitantes de asilo esperen en el país vecino sus citas para comparecer ante los tribunales migratorios estadounidenses.
El Pentágono comenzó a desplegar 1.500 tropas en activo en la frontera la semana pasada, pero no estaba claro si dejarán de realizar las labores de apoyo que han desempeñado con los distintos mandatarios desde George W. Bush, incluyendo vigilancia terrestre y aérea, construcción de barreras y reparación de vehículos.
Una ley de 1878 prohíbe la participación militar en la aplicación de la ley civil, pero Trump y sus asesores han apuntado que podría invocar facultades de épocas de guerra. El presidente dijo en su orden que el Departamento de Defensa puede ayudar en la detención y el transporte.
Análisis del post:
El artículo escrito por Voz en América nos da a entender la política migratoria de la administración Trump en 2025, la cual se caracteriza por una fuerte reducción de la entrada y permanencia de migrantes y refugiados en Estados Unidos. Se han incrementado considerablemente tanto las deportaciones como los arrestos, ampliando las prioridades para detener a cualquier persona sin documentos, con apoyo de varias agencias. Se eliminó la protección en lugares sensibles y se reinstauró la política de "Permanecer en México" para solicitantes de asilo. Además, se suspendió la admisión de refugiados y se cerraron muchas vías legales de migración, bajo el argumento de mantener la seguridad nacional y proteger el empleo para ciudadanos estadounidenses. Estas medidas han generado incertidumbre, afectado a comunidades migrantes, y tienen un impacto negativo en el crecimiento económico y en la región. Muchas acciones están siendo impugnadas en tribunales, pero el rumbo restrictivo permanece firme.


FRANCE 24. [FRANCE 24 Español]. (2025, 17 de junio). Redadas en EE. UU.: ¿política de Estado contra los migrantes? [archivo de vídeo]. https://youtu.be/saOlhtoTlZ4?si=WrVQ55A8qx2tpr7I
Durante la última década, la política migratoria estadounidense ha trascendido el ámbito interno para convertirse en un instrumento de política exterior. Tanto en el primer mandato de Joe Biden (2021-2024) y la actual gestión de gobierno del segundo mandato de Donald Trump, las deportaciones y medidas de control fronterizo no solo respondieron a la gestión del orden interno, sino también a estrategias de negociación con México y los países del Triángulo Norte de Centroamérica. En ambos casos, la prioridad fue externalizar la frontera estadounidense, trasladando hacia el sur la responsabilidad del control migratorio.
Cada deportación es una escenificación del poder soberano. En la lógica de la seguridad nacional, el Estado norteamericano demuestra su capacidad de decidir quién pertenece y quién no al territorio, pero al mismo tiempo envía un mensaje político hacia el exterior. Al deportar masivamente a ciudadanos de América Central, México o el Caribe, Washington reafirma una narrativa de control frente a la crisis migratoria, reforzando la imagen de un Estado que, aunque cuestionado, mantiene el monopolio de la frontera. En ese sentido, De Genova (2024) menciona que esta logica transforma la política migratoria en un acto diplomático, donde la visibilidad del castigo opera como instrumento de disuasión regional.
Por otro lado, la diplomacia migratoria estadounidense se sustenta en la vulnerabilidad estructural de los migrantes. Las personas deportadas encarnan las consecuencias materiales de los acuerdos bilaterales entre Washington y los gobiernos del sur global, pues, a través de mecanismos de cooperación, ya sean programas de asistencia, fondos de seguridad o presiones comerciales, Estados Unidos condiciona el grado de colaboración migratoria de sus socios. En ese sentido, para FitzGerald & Arar (2018), la deportación adquiere una función transaccional donde el sufrimiento humano se convierte en un lenguaje diplomático, donde la capacidad de detener o recibir migrantes define el valor geopolítico de un país. México, Guatemala y Honduras no solo son territorios de tránsito, sino también zonas de contención negociada.
La administración Biden heredó un sistema migratorio en crisis, marcado por la saturación en la frontera sur y la desconfianza de sus socios regionales. Lejos de revertirlo, optó por reconfigurarlo en términos cooperativos, buscando equilibrar las presiones internas y las demandas internacionales. A través de mecanismos como el Los Angeles Declaration on Migration and Protection (2022), la Casa Blanca promovió un enfoque de responsabilidad compartida que trasladó parte del control fronterizo a México y Centroamérica (Migration Policy Institute, 2024).
Sin embargo, ese giro diplomático no implicó una reducción en las expulsiones. Por el contrario, el gobierno incrementó los retornos voluntarios y las deportaciones discrecionales negociadas bilateralmente, garantizando la colaboración de países receptores a cambio de asistencia económica o alivios de visado. De esta forma, Biden transformó la deportación en una herramienta de diplomacia pragmática, legitimada bajo un discurso de cooperación humanitaria pero sostenida por la lógica de la contención.
En la práctica, esta política permitió mantener la estabilidad regional y responder a las presiones del Congreso, aunque consolidó una dependencia estructural de los países del sur respecto al financiamiento estadounidense.
El retorno de Donald Trump a la presidencia marcó una ruptura discursiva, no necesariamente estructural. Desde enero de 2025, su administración ha convertido la deportación en una muestra de autoridad interna y un mensaje de fuerza hacia el exterior. Por ejemplo, la firma de la orden Protecting the American People Against Invasion (The White House, 2025) inauguró un ciclo de hipervisibilidad de la coerción estatal, reforzado por transmisiones mediáticas de operativos de ICE y conferencias en las que se presentan las cifras de deportaciones como éxitos nacionales.
A diferencia del pragmatismo negociador de Biden, Trump utiliza las deportaciones como demostración de poder soberano, subordinando la cooperación internacional a la obediencia. La retórica de invasión y limpieza administrativa ha reactivado tensiones diplomáticas con México y organismos internacionales, pero también ha generado réditos políticos en el frente interno, fortaleciendo su imagen de líder implacable.
Medidas establecidas por Donald Trump en materia migratoria
Fecha | Medida | Descripción |
20 de enero, 2025 | Protecting the American People | Restablece la tolerancia cero, prioriza la detención y remoción inmediata |
2 de febrero, 2025 | Directiva ICE-01-25 | Amplia cooperación entre ICE y autoridades locales, incluyendo la policía estatal |
15 de marzo, 2025 | Orden de expansión de centros de detención | Autoriza construcción y reapertura de instalaciones en Texas y Arizona. |
1 de abril, 2025 | Memorando de cooperación con México | Establece nuevos protocolos de recepción de deportados y vigilancia conjunta en frontera |
13 de junio, 2025 | Informe de “100 días de cumplimiento récord” | Presenta aumento de arrestos y remociones, justifica eficacia del nuevo modelo |
The Washington Post. (2025, 19 de octubre). Investigations on ICE detention conditions and heat risks [washingtonpost.com]. https://www.washingtonpost.com/climate-environment/interactive/2025/ice-detention-extreme-heat/
The White House. (2025, 20 de enero). Protecting the American People Against Invasion (Executive Order) [whitehouse.gov]. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/01/protecting-the-american-people-against-invasion/
U.S. Immigration and Customs Enforcement. (2025, 13 de junio). 100 days: record-breaking immigration enforcement in the U.S. interior [ice.gov]. https://www.ice.gov/news/releases/100-days-record-breaking-immigration-enforcement-us-interior
La política migratoria de Estados Unidos ha estado recientemente marcada por políticas de deportación. Lo que antes era un procedimiento de remoción extrema, durante el primer gobierno de Trump se gestionó de forma generalizada para combatir la migración ilegal. Esto marcó la pauta para el uso del mismo recurso por el gobierno de Biden, convirtiendo la expulsión de inmigrantes en una herramienta central para el abordaje del problema de migración irregular. No obstante, los enfoques utilizados por ambos gobiernos muestran diferencias basadas en el contexto ideológico, las cuales pasaremos a revisar a continuación.
Trump: Deportaciones masivas y cero tolerancia
Fuente BBC, 2024
El gobierno de Trump adoptó una política de cero tolerancia
con la inmigración irregular. A inicios de su gobierno se ampliaron las
categorías de inmigrantes sujetos a deportación, restringidas únicamente a
casos de seguridad nacional en el gobierno de Barack Obama (Chishti et al., 2017).
Sobre este nuevo margo, cualquier indocumentado podría ser considerado
prioritario para deportación, incluso aquellos que se habían podido integrar
relativamente bien en la comunidad, sin cometer crímenes y contribuyendo con la
economía local.
Trump estableció medidas extremas como la separación de
familias en la frontera y la implementación del programa Quédate en México, que
obligaba a los migrantes a esperar la resolución de su estatus migratorio en el
país al sur de la frontera-. También se implementaron programa como el Secure
Communities, que permitía que la policía local trabaje conjuntamente con los
agentes de ICE, priorizando la entrega de migrantes indocumentados a estas
fuerzas del orden especializadas.
A pesar de la agresiva retórica de Trump, indica BBC (2024),
los números no alcanzaron niveles históricos. Para 2019 reportaron 267,000
deportaciones, aproximadamente, número por debajo de los picos de deportación
registrados durante la administración de Obama en 2012.
Biden: Selección en las prioridades, pero cifras récord
Biden, al asumir el cargo, prometió una política migratoria
más ordenada y humana, priorizando tres categorías para las deportaciones: amenazas
a la seguridad nacional, migrantes que cruzaron la frontera recientemente de
manera irregular y delincuentes graves (Sigmon, 2024).
Se puso fin a las redadas en lugares de trabajo, popularizadas
por el gobierno de Trump, reduciendo la cooperación con autoridades locales en
materia de detenciones. Así, Biden centraba sus esfuerzos en tres categorías clave,
flexibilizando la persecución de migrantesque no cumplan con dichas
características.
No obstante, la hoja de ruta de Trump ya estaba trazada. El
aumento sin precedentes de migración irregular llevó a Biden a mantener la
orden sanitaria Title 42, fruto de la pandemia, hasta mayo de 2023. Así,
millones de migrantes fueron expulsados sin considerarse sus solicitudes de
asilo.
Los datos muestran que Biden ha deportado más migrantes que
Trump en su primer mandato. Para el año 2024, ICE registró 271,000
deportaciones, siendo el 82% de estas ocurridas en la frontera (BBC, 2024).
Trump se centró en expulsar migrantes del interior del país, mientras que Biden
priorizó acabar con la migración ilegal en la frontera. Todo esto fruto de las
circunstancias; las cifras récord en solicitudes de asilo llevaron a Biden a
tomar decisiones que aliviaran la presión, evitando su colapso.
Diplomacia y cooperación internacional
Otro aspecto de la administración de Biden ha sido el fortalecimiento de la cooperación internacional. ICE reportó que más países aceptaron recibir a sus deportados, incluidos países de África y Asia que anteriormente se habrían negado. México, por su parte, colaboró con los esfuerzos de la administración de Biden, implementando medidas más extremas dentro de su propio territorio, todo ello para cortar el flujo de migrantes hacia el norte.
Fuente El País, 2024
También se implementaron herramientas tecnológicas, como el
CBP One, para canalizar la migración hacia vías legales. Esta habilitaba a los
migrantes a programar citas en los puertos de entrada. En junio de 2024, Biden firmó
una orden ejecutiva que restringió el acceso al asilo; así, se provocó una
caída del 70% de personas liberadas por la Patrulla Fronteriza mientras
esperaban audiencias de inmigración. Biden
|
PRIMER GOBIERNO
DE TRUMP |
BIDEN |
|
Deportación
masiva y generalizada, incluyendo migrantes sin antecedentes criminales. Presencia
de ICE en comunidades. |
Deportación
selectiva y focalizada, priorizando recién llegados y criminales. Terminó ejecutando
más expulsiones debido al aumento de cruces en la frontera. |
De todo esto se puede apreciar que las cifras y el discurso político no siempre coinciden. Trump, durante su gobierno, prometió la operación de deportación más grande de la historia, pero sus números se vieron superados por los de Biden. El principal efecto que tuvo la política de Trump fue retórico, instando a toda la comunidad estadounidense a combatir una especie de enemigo inmiscuido dentro del país, sobre el cual se debía operacionalizar todos los esfuerzos del Estado, en todos sus niveles. Biden, por otra parte, tuvo un discurso más conciliador, enfocado a atender las preocupaciones de su masa votante. No obstante, la fuerza de las circunstancias lo obligaron a realizar acciones cuyos resultados influyeron incluso de forma más grande que las acciones de Trump.
Referencias
Sigmon, E. (2024, 26 de junio). De la campaña a la práctica: síntesis de la política de inmigración del presidente Biden. Real Instituto Elcano. https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/de-la-campana-a-la-practica-sintesis-de-la-politica-de-inmigracion-del-presidente-biden/
Chishti, M., Pierce, S., & Bolter, J. (2017, 26 de enero). The Obama record on deportations: Deporter in Chief or Not? Migration Policy Institute. https://www.migrationpolicy.org/article/obama-record-deportations-deporter-chief-or-not
BBC. (2024, 20 de diciembre). US deportations under Biden surpass Trump’s record. BBC News. https://www.bbc.com/news/articles/c36e41dx425o
El País. (2024, 11 de octubre). ¿Cómo funciona CBP One? La aplicación con la que más de 800.000 inmigrantes han ingresado legalmente a Estados Unidos. El País. https://elpais.com/us/2024-10-11/como-funciona-cbp-one-la-aplicacion-con-la-que-mas-de-800000-inmigrantes-han-ingresado-legalmente-a-estados-unidos.html